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Estudio vincula el uso de pantallas con mejor rendimiento cognitivo infantil

Una reciente investigación psicológica desafía las advertencias tradicionales al encontrar una correlación positiva entre el tiempo frente a pantallas y las capacidades cognitivas en menores.

Redacción El Quórum
Foto: xataka.com.mx

Durante generaciones, especialistas en desarrollo infantil han advertido sobre los riesgos de un uso prolongado de dispositivos electrónicos, señalando posibles daños en la atención y el bienestar emocional de los menores. Sin embargo, un estudio psicológico publicado esta semana presenta resultados que invitan a replantear esta perspectiva, sugiriendo que el uso de pantallas podría estar asociado a un mejor rendimiento cognitivo en niños bajo ciertas condiciones de interacción digital.

El análisis, que ha generado debate en la comunidad académica mexicana, destaca que la exposición a entornos digitales podría fomentar el desarrollo de habilidades analíticas y de resolución de problemas. Estos hallazgos contrastan con investigaciones previas que, desde hace años, han alertado sobre los efectos adversos en la salud mental de los adolescentes, incluyendo la denominada crisis emocional silenciosa reportada por diversas instituciones de salud en el país.

Especialistas en pedagogía sugieren que la clave podría no ser el tiempo total de exposición, sino el tipo de contenido y la calidad de la interacción que los niños mantienen con las plataformas digitales. Mientras la Secretaría de Educación Pública y diversas organizaciones civiles continúan analizando el impacto de la tecnología en el aula, los nuevos datos subrayan la importancia de diferenciar entre el consumo pasivo de contenidos y las actividades que requieren un pensamiento activo por parte del menor.

No obstante, los expertos subrayan que estos resultados preliminares no deben interpretarse como una recomendación para aumentar indiscriminadamente el tiempo de uso de dispositivos. La salud mental y el desarrollo social siguen siendo factores prioritarios que requieren un equilibrio con actividades físicas y presenciales, especialmente en una etapa de crecimiento donde la convivencia directa es fundamental para la formación de la personalidad.

Ante este panorama, la comunidad científica mexicana propone profundizar en estudios longitudinales que permitan comprender mejor cómo estas herramientas influyen en el aprendizaje a largo plazo. La discusión permanece abierta mientras padres de familia y autoridades educativas buscan integrar las nuevas tecnologías de manera responsable, priorizando siempre el bienestar integral de la niñez frente a las rápidas transformaciones del mundo digital.

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